Discurso Jefe Fracción PLN, 1 de mayo 2015

Discurso del Jefe de Fracción del Partido Liberación Nacional
Julio Rojas Astorga, Diputado
1 de mayo del 2015

Asamblea Legislativa

Discurso del Jefe de Fracción del Partido Liberación Nacional, 1 de mayo de 2015

 
SEÑORAS Y SEÑORES DIPUTADOS:

Al iniciar la segunda legislatura de esta Asamblea Legislativa, lo hacemos con el mismo optimismo y esperanza con que llegamos hace un año, gracias a la voluntad soberana de nuestros pueblos.

Estamos conscientes de que nuestra labor es velar por la buena marcha de los asuntos públicos, el respeto por el sistema democrático0, la transparencia, la rendición de cuentas y sobre todo por una gobernanza que beneficie a la mayoría de ciudadanos (a).

Esta es parte de la tarea que nos encomendaron los y las costarricenses, una tarea propositiva pero también de control político que siempre hemos estado dispuestos a asumir con seriedad, liderazgo y responsabilidad.

Nuestro sistema está basado en una relación de interdependencia de los tres poderes de la Republica. No hay duda que el país camina al ritmo de lo que quiere el Poder Ejecutivo y es por eso que hemos visto un deterioro grande en el trabajo legislativo.

Cada primer año de gobierno, se visualiza cómo será el resto del periodo presidencial. Al repasar análisis de otros periodos similares, entre todos me he visto sorprendido por el que se hizo en 1979. Al igual que hoy, se habló de cambio, de hacer las cosas diferentes e, igual que ahora al final de ese primer año, se demostraron contradicciones y promesas incumplidas, esperanzas frustradas y ausencia de un plan de trabajo y de realizaciones.

Las encuestas, las redes sociales y la opinión en la calle lo dicen y exigen una rectificación por parte del Gobierno, en la conducción de este segundo año que recién comienza. Hay un balance negativo que dan las y los costarricenses y eso es suficiente. Sera responsabilidad de ellos, buscar la forma de cambiar la opinión negativa de los empresarios, productores, educadores y en general de los costarricenses y demostrar que los errores en la conducción del Gobierno era solo por la inexperiencia y no por la incapacidad.

Nosotros hemos hecho nuestra parte. Datos de la gestión parlamentaria en este periodo 2014-2015 reflejan que la fracción del Partido Liberación Nacional, ha aportado más del 60% de las leyes aprobadas en la primera legislatura.

Destacamos 5 proyectos de impacto nacional con sello liberacionista

1. Ley de Expropiaciones.

2. El Sistema Banca para el Desarrollo.

3. Aprobación de préstamo para la ampliación de la Ruta 32.

4. Ley de bono de vivienda en segunda edificación.

5. Convenio de Cooperación para un Préstamo sectorial para el desarrollo de Geotermia en Guanacaste con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón.

Además, en esta visión país que el Partido Liberación Nacional se ha comprometido con todos y todas los ciudadanos, seguiremos impulsando iniciativas que mejoren la responsabilidad fiscal del país, que propicien una política responsable de empleo, una mayor inversión en infraestructura pública, el fomento de un país multicultural, el resguardo de los derechos humanos a nivel infantil y de adultos mayores, la sostenibilidad ambiental de los recursos marinos-costeros y el fomento de una política energética que contribuya a una mayor competitividad tanto interna como externa.

Liberación Nacional no necesita demostrar quién puede gobernar mejor, ni quien sabe cómo gobernar, ni quien tiene las ideas y las propuestas y quien las puede desarrollar. La historia lo dice por si sola porque siempre se ha vivido mejor con Liberación Nacional

En los gobiernos liberacionistas fue un éxito el Festival de las artes, en los gobiernos liberacionistas la proyección internacional de Costa Rica ha sido excepcional, en los gobiernos nuestros el sector productivo nacional confiaba en su futuro, en nuestros gobiernos no existía esa incertidumbre que hoy tienen los costarricenses, el sector turismo florecía, las programas de vivienda, protección a la niñez y al adulto mayor eran de vanguardia.

Pero nosotros también tenemos una gran deuda con el país. Mientras no completemos la lucha contra la miseria y la desigualdad no hemos alcanzado los ideales que don Pepe y sus muchachos inspiraron en este movimiento político.

Mientras no desarrollemos obras de infraestructura de alto impacto, como será la carretera de San Ramón, no le habremos cumplido a don Francisco Orlich.

Mientras no alcancemos una sociedad carbono neutro y hagamos un verdadero modelo de desarrollo sostenible, no hemos alcanzado los sueños de don Daniel Oduber y su equipo.

Mientras no alcancemos la paz social y no nos insertemos como potencia de desarrollo en los organismos mundiales como la OECD y otros, no habremos completado los principios que inspiraron don Luis Alberto Monge y don Óscar Arias.

Mientras no logremos avanzar hacia una sociedad digitalizada, libre de las ataduras de la burocracia media del país, mientras no existan expedientes digitales y una educación basada en la alta tecnología, no hemos completado el pensamiento de don José María Figueres Olsen.

Mientras no alcancemos una sociedad más solidaria con la niñez costarricense y más identificada con la igualdad de género, no habremos completado el trabajo de doña Laura Chinchilla.

Tenemos retos que enfrentar, hoy hay 318.000 personas en pobreza extrema y con cerca de un 10% de desempleo abierto.

Ha sido público y notorio que la lucha contra la carencia de viviendas no se ha dado y que el Ministerio de Vivienda vive en parálisis.

El actuar de parte de las máximas autoridades en esta materia, se ha visto envuelta en más que yerros, y no hemos visto más que un gran vacío.

Por otra parte la economía costarricense se ha desacelerado de manera sensible.

Para el año 2015 el déficit fiscal consolidado se estima en un 6% del PIB, mientras que la deuda interna del sector público global ascenderá a un 32,6% de la producción.

Estos datos evidencian la gravedad de dicha situación, en cuanto pone en peligro la estabilidad, y reduce las posibilidades de un mayor crecimiento económico requerido, de un país como el nuestro.

El Gobierno ha tratado de disimular el hecho excusando la desaceleración, en problemas de la economía mundial. Lo cierto es que la economía mundial más bien ha favorecido a la administración Solís Rivera al bajar el precio del petróleo y al seguir los intereses internacionales bajos, esto ha permitido contar con financiamiento barato y que ha servido como una válvula de escape para el equilibrio de los principales precios macroeconómicos que ostenta el país desde hace varios años.

Nuestra Fracción ha sido clara, si la economía no crece, no es razonable pensar ni discutir nuevas cargas impositivas. Cuando el Gobierno no está empujando el crecimiento de la economía y la reducción del desempleo y solamente quiere imponer nuevas cargas fiscales a productores y consumidores, solo tendríamos como resultados, serios efectos recesivos en consumo y en inversión.

Los impuestos vendrán, una vez que comience a crecer de manera sostenida la economía, y ese crecimiento se traduzca en una reforma fiscal por sí misma.

Rechazamos, de manera muy clara, nuevos impuestos sin una sustantiva contención del gasto. Las duplicaciones y el desperdicio deben detenerse, y debe definirse la reorientación de las funciones y objetivos estatales, antes de imponer nuevas cargas a los costarricenses, y sobre todo, en vista a la enorme economía informal que crecería asfixiando a los empresarios formales, frente a nuevas cargas que aumenten su ventaja respecto de quienes realmente mantienen al país caminando.

Estos, son algunos caminos para revalidar la legitimidad de la Administración Pública y lograr articular una gestión inteligente, entendida como la eficacia en los procesos para lograr eficiencia en la gestión.

Lo contrario sería tolerar y ver como la inercia, la desidia o mala gestión, nos empujan hacia planteamientos simplistas y fácilmente asumibles por aquellos, que les interesa, que avance el descrédito y des-legitimación de lo público, pues siempre habrá́ algún interés particular dispuesto a recoger los desechos y los frutos de la mala gestión pública.

Es evidente que el país sufre de una seria ingobernabilidad. La misma tiene muchas causas diferentes. Creemos que la simplificación del aparato legal, la derogatoria de leyes superadas y que complican el actuar de los poderes es una solución institucional valiosa dentro del estado de derecho que vivimos.

El país requiere, de una reforma política importante que ya fue diagnosticada, y las soluciones sugeridas por la Comisión de Notables, cuyos consejos duermen en archivos, en gavetas del Poder Ejecutivo y de esta Asamblea Legislativa.

El poder en el país se ha dividido en mil centros, esa división, esos frenos y contrapesos fueron vitales en una época, pero deben de analizarse de manera seria y sistemática. Si todos mandan, nadie lo hace. Si ninguno manda, el país entra en parálisis, y sentimos que estamos en esa situación desde hace ya su rato.

El país ha dejado de invertir en obra pública e infraestructura y estos han sido pilares para el desarrollo. No se puede ser el primer país exportador de la región y competir a nivel internacional, si carecemos de las herramientas del proceso logístico modernas y adecuadas a nuestro sistema productivo actual que es basado en servicios y agroexportación.

Puertos, terminales de contenedores, ejes carreteros que tracen un sistema logístico nacional moderno, y motor de nuestro crecimiento, debe ser objetivos a corto plazo. Ferrocarriles modernos que lleven la carga de un océano a otro, un operativo canal seco que permita a los súper cargueros de contenedores, que no pasan a través de la ampliación del nuevo Canal de Panamá, hacer su labor en Costa Rica. Carreteras que unan de norte a sur con nuestros vecinos y que revistan tamaño, calidad de construcción y de diseño, que habiliten una velocidad crucero de furgones y autos de turismo, que haga del país el más competitivo en costo de circulación, pues no lo tenemos tampoco.

¿Cómo sacar la producción nacional del campo sin carreteras razonables? ¿Cómo ser competitivos frente a nuestros adversarios comerciales e industriales sin infraestructura adecuada?

Competimos con el mundo, y nuestras herramientas deben de ser de calidad mundial. La infraestructura está paralizada en su renovación y la aversión de algunos grupos por la concesión extranjera, hace que personas venidas de lejos y de fuera del país puedan sumarse a nuestro desarrollo con ganancia y con estímulo para ellos.

Ha llegado el momento de revisar leyes de concesiones, de sumar a todos los que quieran y puedan en la construcción de nuestras infraestructuras, carreteras, instalaciones portuarias, aeroportuarias, de oleoductos, de transmisión de la energía que producimos.

En ese sentido los temas ambientales ocupan en nuestra agenda legislativa un lugar prioritario, durante el próximo año. Nuestra fracción le dará especial atención a proyectos ambientales relacionados con el compromiso de la carbono neutralidad y promoviendo ecosistemas hacia una economía verde en nuestro bicentenario.

Dentro de los proyectos que destacamos y que queremos orientar, están los relacionados con el Ordenamiento territorial; las energías limpias (hidrogeno y gas natural), el recurso hídrico; tratamiento de los desechos sólidos municipales; servicios ambientales y la agenda marino-costero.

Somos conscientes que el tema energía y movilidad urbana ocupará un lugar prioritario en la discusión de cualquier proyecto ambiental en este segundo año legislativo.

Por otra parte, nuestras relaciones exteriores deben mejorarse de manera sensible. Las herramientas de nuestra diplomacia para capacitar a los embajadores que no son de carrera deben depurarse. Los embajadores de Costa Rica deben representar, defender y conocer muy bien cuáles son los intereses de nuestro país. Para un país sin ejército, el desarrollo de un cuerpo diplomático costarricense profesional, poderoso, hábil, diestro, bien orientado hacia Costa Rica y sus intereses en el mundo, es la primera línea de garantía territorial, de respeto por nuestra soberanía y de promoción de nuestro país y de su economía.

Pretendemos enfrentar con ideas el pensamiento de quienes impulsan las ideas viejas del estatismo excesivo y que no quieren cambios en el modelo nacional para seguir sometiéndolo a la ineficiencia y la incapacidad.

Pretendemos enfrentar las viejas ideas de los que protegen y defienden como un dios al mercado y quieren seguir, defendiendo sus intereses y mantener el sistema como está, para seguir creciendo aun a costa de aumentar la desigualdad y la pobreza.

Pretendemos volver a demostrar que el pensamiento liberacionista que ha marcado los mejores momentos del país, tiene una nueva visión de futuro y que, inspirada en los logros que el país ha tenido desde 1948, encamine a las nuevas generaciones hacia una sociedad del bien vivir. En el PLN aspiramos a debatir sobre los graves problemas nacionales, buscar y proponer alternativas viables para encaminar el país hacia su bicentenario.

Señoras y señores diputados.

La ciudadanía solo quiere saber, que los y las diputadas trabajamos por nuestra Nación, para eso nos confieren la gran responsabilidad de representarlos.

Estamos en la obligación de elevar el debate parlamentario y tocar temas medulares que tienen que ver con la institucionalidad, la gobernabilidad y la reforma estatal. No podemos seguir sujetando las discusiones del plenario a menudencias que no zanjan los verdaderos problemas del país y solo frenan el imperativo categórico del acontecer legislativo. Es obligación de este Parlamento pensar en el futuro de las nuevas generaciones.

No podemos hablar de cambio o de deseos de trabajar para el pueblo costarricense, si no extrapolamos la toma de decisiones parlamentaria a los derechos individuales y colectivos de la sociedad y si no dejamos de anteponer intereses de particulares.

Estamos aquí para solventarle necesidades a la gente y no para usar nuestra investidura para imponer nuestros pensamientos o intereses. Es hora que le demostremos a las y los costarricenses que simpatizamos con sus realidades y que entendemos que estamos aquí para tomar decisiones que impacten sus vidas positivamente. Debemos escuchar a la gente, debemos ponerle atención a las necesidades que la dinámica social nos impone año con año. Debemos actualizar nuestras ideas y pensamientos a esa dinámica para construir una nueva forma de legislar. Innovación en los procesos legislativos para que haya más eficiencia y mayor impacto social; innovación legislativa en la transformación del debate parlamentario para fomento de discusiones nacionales y construcción de agendas país; innovación legislativa en la construcción de consensos partidarios sinceros y sin dobles agendas que permitan la ruta hacia al desarrollo.

No deseamos terminar este mensaje, sin antes señalar la necesidad de diálogo y de negociación para alcanzar los propósitos de país y satisfacer las necesidades de los costarricenses. En esta Asamblea Legislativa, donde ningún partido ostenta mayoría, es necesario negociar ideas centrales e intereses nacionales sobre personas y partidos para permitirle al país una senda al desarrollo.

Hoy más que nunca, se hace necesario, recuperar el concepto de “pluralismo” como un pilar de la democracia que encuentra en la diversidad y discrepancia una oportunidad para la construcción de acuerdos. Esto requiere, sin duda, madurez política y actitud de desprendimiento personal o grupal a favor del bien común y no dudo que ello impera en el corazón de cada uno de nosotros.

Los 57 diputados que integramos este Plenario, buscamos lo mejor para Costa Rica. El ejercicio de gobernar le corresponde al Poder Ejecutivo. El ejercicio de renovar la estructura jurídica y política del país y de sus instituciones, así como el ejercicio de legislar le corresponde al Parlamento.

La voluntad soberana de los pueblos le otorgó a la oposición una mayoría parlamentaria, por eso y ante la falta de rumbo gestada desde el Ejecutivo, seis fracciones decidimos conjuntar un equipo y una agenda común para gestar este rumbo.

Hemos depuesto, temporalmente, nuestras diferencias para buscar esos puntos que nos unen y ayudar al Ejecutivo en lo que nos corresponde. Por eso felicito a los compañeros que asumen hoy el Directorio Legislativo y espero que entre todos establezcamos esa agenda nacional que nos fue negada este primer año.

Señoras y señores diputados; me permito hacerles un cordial llamado, para que al iniciar este segundo año de labores, tomemos las decisiones adecuadas y trabajemos en conjunto para lograr que del debate surja el acuerdo mayoritario en aras del bien de la nación.

Quisiera finalizar esta intervención saludando a los y las trabajadoras en este día, que simboliza la lucha por una sociedad más igualitaria y más solidaria. Liberación Nacional reitera su compromiso en la búsqueda del bienestar para el mayor número.

Muchas gracias.

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