El Partido y las reformas municipales

El Partido y las reformas municipales

Roberto Castro Ch.

Roberto Castro Ch.

Ciertamente el PLN se ha preocupado por el desarrollo de los Gobiernos Locales, no sólo porque implica parte de la Administración Pública, sino que conlleva en sí el desarrollo cantonal y en perspectiva el desarrollo nacional sostenido y equilibrado.

Este proceso se hizo patente desde la publicación del Documento de Patio de Agua y posteriormente con la creación del IFAM. En verdad que las propuestas planteadas en ese documento, prácticamente todas han sido plasmadas en leyes de la República a excepción de los planes regionales entre distintas municipalidades, o como este servidor a dado en llamar la “Municipalidad Regional”.

Sin embargo hay un detalle en todo este proceso que se escapó, tanto a los estudiosos que lo formularon como al legislador que plasmó la ley. El darle amplias potestades al alcalde municipal está produciendo una disfunción administrativa y política, que está ocasionando efectos negativos tanto al proceso democrático local, como efectos negativos en la administración municipal. Nos referimos al hecho de que la elección del alcalde es prácticamente indefinida, al permitir la reelección sin límites, situación que creemos debe ser corregida a corto plazo, pues los efectos negativos se están notando en varios cantones.

Como sabemos la figura del alcalde prácticamente lo convierte en el funcionario clave de la municipalidad, la posibilidad del manejo económico y la discreción administrativa en su distribución, fácilmente posibilita la creación de un clientelismo político, que a través de los años se convierte en organización paralela que garantiza al alcalde su reelección sin mayores restricciones.

Aquí se plantean dos efectos negativos, primero que la democracia se pierde por cuanto el alcalde instaurado tiene mucho mayores ventajas para ser reelecto, y por tanto los adversarios luchan dentro de una desigualdad evidente, lo que perjudica a los posibles aspirantes y también a la democracia que debe operar en el cantón. Lo segundo es que afecta al desarrollo local, por cuanto la distribución de servicios y recursos no obedecen necesariamente a prioridades previamente establecidas sino a condicionamientos de otro tipo. Como se puede derivar de este fenómeno en adelante pueden darse situaciones que más tienen que ver con aspectos de valores personales y sus consecuencias, como el ingreso plenamente a un modelo de corrupción y dependencia.

Este proceso se puede corregir con el establecimiento de una norma que solo permita una reelección, de tal manera que aunque un funcionario sea eficiente y funcional, abandone la idea de continuar vitaliciamente en el puesto y prefiera trabajar con las normas del juego que todos los vecinos esperamos.

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