Un recorrido por las sedes históricas del PLN

Balcón Verde

Casa Liberacionista José Figueres Ferrer

Un recorrido por las sedes históricas del PLN

Un viaje por los lugares donde se forjó el partido más longevo de Costa Rica.

Carlos Revilla Maroto

Todos en Costa Rica han oído hablar alguna vez del “Balcón Verde”, como se le conoce popularmente a la “Casa Liberacionista José Figueres Ferrer”, la sede oficial del Partido Liberación Nacional. Y es una sede propia, no alquilada como sucede con la gran mayoría de los otros partidos políticos. Sin embargo, esto no fue así siempre; el PLN, por mucho tiempo, fue un partido nómada, y también alquiló.

Con motivo de la celebración este año del 75 aniversario de la fundación del partido (ocurrida el 12 de octubre de 1951 en La Paz de San Ramón), me pareció interesante —desde un punto de vista histórico, no político— hacer un recorrido por las diferentes sedes que ha tenido a lo largo de su historia. Esto no es algo banal. Se trata del partido más importante de la segunda mitad del siglo XX y, aunque su caudal de simpatizantes ha disminuido, continúa siendo el más longevo y con mayor cantidad de militancia en el país.

Primera sede del partido

Para entender el lugar donde estaba, hay que hacer una pequeña salvedad histórica: si bien el PLN se fundó en 1951, no fue sino hasta mayo de 1952 que se inscribió formalmente ante el Tribunal Supremo de Elecciones. En esa época, la relación del figuerismo con el cortesismo era muy cercana. Otto Cortés (hijo de don León) era secretario personal de don Pepe, y Julia Fernández Rodríguez, viuda de Cortés, participó directamente en la inscripción del partido. Por eso, no es extraño que la primera sede del partido estuviera ubicada al costado este del CENAC (antigua Fábrica Nacional de Licores), en unas casas que pertenecieron a Fernando Valverde Vega y al propio León Cortés. Era una ubicación céntrica y estratégica, a menos de 100 metros de la Casa Presidencial (que en ese entonces estaba al costado oeste del Parque Nacional), donde hoy está el Tribunal Supremo de Elecciones.

Primera sede

Primera sede de partido, l costa este del CENAC, antigua Fábrica Nacional de Licores. CRM

Una anécdota de época: En las elecciones de 1958, que ganó Mario Echandi (de la oposición), la toma de posesión se realizaba en el Templo de Música del Parque Morazán. Don Pepe, después de entregar el poder, se fue caminando por el Paseo de Las Damas acompañado de sus seguidores hasta la sede del partido, a solo unos 200 metros de distancia. Por esa casa pasaron dos candidatos presidenciales: Pepe Figueres (1953) y “Chico” Orlich (1958). Fue sede por alrededor de diez años.

La época del Morazán

Posteriormente, y por mucho tiempo, la sede se ubicó al costado sur-este del Parque Morazán, a la par del Bar Morazán (sobre calle 9), con entrada también por la Avenida de Las Damas (avenida 3), formando una especie de “L”. Antiguamente ese lugar fue la casa de habitación del expresidente Bernardo Soto Alfaro.

Ya el partido empezaba a tomar forma institucional, con secretarías electorales, de capacitación y oficinas para el presidente del partido, el Secretario General y el candidato. Por ahí pasaron tres candidatos: Chico Orlich (1962), Daniel Oduber (1966 y 1974) y Pepe Figueres (1970).

Tiempo después, el edificio fue demolido y en ese terreno funcionó por mucho tiempo el “Teatro Carpa” del gran actor Alfredo Catania. Hoy en día, ese lote se integró a un hotel y casino que va de calle a calle. En la esquina siempre ha funcionado un bar que es de los históricos de San José.

Sede de l Morazán

Así luce actualmente el lugar donde estaba la sede del partido en el Morazán.

Sede PLN

Antigua sede del Morazán, FB

Dos anécdotas memorables de esta sede:

En la campaña de 1974 (que ganó Daniel Oduber), se denunció que la sede del partido Nacional Independiente (de González Martén), cerca del costado norte del parque, estaba a una distancia menor de la permitida por el código electoral de la sede liberacionista. Miembros del TSE llegaron cinta métrica en mano y, por unos pocos metros, no se clausuró el local rival.

Aquí ocurrió un hecho grave que merece un artículo aparte: a mediados de 1967, una granada estalló en un mitin del partido en ese lugar, dejando varios heridos de consideración.

De la “Logia Masónica” a la “Sala Garbo”

Por algún tiempo, a mediados de los años 70, el partido se trasladó a unas oficinas frente a la Gran Logia Masónica de Costa Rica, en calle 21. La actividad del partido crecía, tanto en épocas electorales como entre campañas, y la militancia aumentaba, lo que hacía necesarias nuevas secretarías y más espacio.

Logia masónica

Lugar frente a la logia masónica donde estaba la sede del partido. CRM

Tras las elecciones de 1974, surgió la necesidad de tener una sede propia. Se pensó en un terreno cerca de Plaza González Víquez en el sur de la ciudad (costado noreste), donde incluso don Pepe llegó a poner la primera piedra. Sin embargo, por motivos que desconozco, el proyecto no se concretó, aunque ahí funcionaron por algún tiempo las oficinas del cantón central.

Sede PLN

Lugar cerca de Plaza Víquez donde se iba a construir la sede del partido. CRM

La siguiente sede fue conocida como “Sala Garbo”, ubicada en una espaciosa casa de madera esquinera, al costado oeste de la famosa sala de cine independiente, en calle 28 entre el Paseo Colón y la avenida segunda, en Barrio Don Bosco. Su alquiler se facilitó porque la casa pertenecía a los consuegros de don Fernando Guzmán Mata, vicepresidente en el gobierno de Oduber. Hoy, esa casa es patrimonio nacional y ahí funciona como restaurante “The Corner”.

Sede Sala Garbo

Sede conocida como “Sala Garbo”, cerca del Paseo Colón. GM

“La Casona” y el sueño de la sede propia

Para las elecciones de 1978 (que perdió Luis Alberto Monge contra Rodrigo Carazo), la sede se instaló en el Paseo Colón, contiguo a donde por muchos años hubo una gasolinera, al inicio de esta emblemática vía. Era conocida como “La Casona”, que era una amplia propiedad que iba de lado a lado de la cuadra, con un gran patio que se usaba como parqueo. Los dueños eran los Yankelewitz, suegros de Luis Alberto y era conocida como la “Casa Montealegre” por sus antiguo dueños. Actualmente ya no existe y en su lugar hay un parqueo. En ese sector de San José vivían muchas familias de la colonia judía.

La Casona

La Casona al inicio del Paseo Colón. FB

Sede PLN

En la actualidad es un parqueo. GM

Pero el PLN seguía con la obsesión de dejar de ser nómada y dejar de pagar alquileres que no dejaban patrimonio.

El “Balcón Verde” y el fin del nomadismo

En Sabana oeste había un local donde funcionaba un restaurante chino, el primero de tipo gourmet en el país, llamado “El Balcón Celeste”. Era lujoso, caro y muy conocido. Después de la campaña de 1978, el inmueble fue adquirido por el partido, con la ayuda de algunos de sus dirigentes prominentes.

Lo primero que se hizo fue cambiarle el nombre a “Balcón Verde”. El cambio no fue casualidad, el celeste era uno de los colores (junto con el blanco y la U roja) de la bandera de la coalición Unidad, que había llevado a Carazo al poder en 1978, así que, por supuesto, el PLN cambió ese color por el verde, su color identitario. Algunos años después al convertirse esa coalición en partido político, abandonó esos colores y bandera.

Oficialmente se le puso el nombre de “Casa Liberacionista José Figueres Ferrer”, aunque popularmente se le sigue conociendo como “El Balcón Verde”.

Han pasado casi 50 años desde que el PLN echó raíces en este lugar. Mucha agua ha corrido bajo el puente y este edificio ha sido testigo de capítulos cruciales de la historia política costarricense. Pero esa historia, la del Balcón Verde, merece ser contada en otra oportunidad.

Desde aquellas primeras casas prestadas en el centro de San José, pasando por la épica sede del Morazán, las oficinas transitorias y la anhelada “Casona”, hasta el actual y sólido Balcón Verde, la historia de las sedes del PLN es un reflejo de la evolución del partido, desde un movimiento nómada y casi artesanal, hasta lo que es hoy la institución política más longeva y con casa propia del país. En estas paredes se forjaron campañas, se tomaron decisiones y se escribieron páginas de la democracia costarricense. Y aunque la militancia haya disminuido, el verde sigue ondeando en un lugar fijo, algo que ningún otro partido puede presumir con la misma historia.

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