Falsas promesas o expectativas

Roberto Castro Ch.

Roberto Castro Chaves

Cuandouando un comerciante nos vende un producto que no es lo que se dice ser, se puede demandar pues representa un engaño o estafa según se pueda tipificar, si un falso médico nos hace un tratamiento que resulta ser un fiasco, lo podemos poner a la orden de la autoridad competente pues está vendiendo un servicio para el que no está capacitado y así en la sociedad se dan delitos de varios tipos, también el Código Electoral establece delitos atribuibles a ciertas conductas o comportamientos electorales, por ejemplo el delito contra la libre determinación del votante, y dice:

ARTÍCULO 279.- Delito contra la libre determinación del votante

Se impondrá pena de prisión de dos a doce meses a quien, por medio de dádivas, promesas de dádivas violencia y/o amenazas, trate de inducir o induzca a una persona a adherirse a una candidatura, a votar en determinado sentido o a abstenerse de hacerlo.”

Al parecer este delito está dirigido a un elector que engaña o “embarca” a otro para obtener el beneficio del voto, pero que ocurre si nos ponemos a especular y pensamos que un individuo es capaz de engañar a “un millón de electores”, entonces incrementamos la pena un millón de veces.

Esto que suena extraño, nos hace reflexionar un tanto; existe delito por engañar a un elector, pero no existe por engañar a un millón de electores. Qué sanción le podemos aplicar a Luis Guillermo Solís (el supuesto presidente) por ser un potencial delincuente electoral.

Pero el caso trasciende la situación actual, y nos preguntamos por qué no se ha previsto el mecanismo adecuado para revocar el mandato a un funcionario que no cumple con sus promesas o expectativas de desarrollo gubernamental, pero aún más por qué no pensar en utilizar un mecanismo similar para el caso de diputados regidores etc.

Este caso también debería extenderse a las nominaciones que obedecen a elecciones democráticas internamente en el Partido y así el Señor Presidente de la República, nos daría un ejemplo de que es lo que no debe hacerse. No se trata solo de “embarcar” al elector sino de sacar la tarea laboral del puesto como se dijo que debe ser.

Abrazo cordial

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